EL POPULACHO Y LA CLASE POLITICA.

0
42

Palabras Gordas

Noé Juan Farrera Garzón

El rechazo del pueblo de Chiapa de Corzo a la presencia del presidente Enrique Peña Nieto, que visitó la colonial ciudad con la finalidad de celebrar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, tiene muchas maneras de interpretarse.

Quedó perfectamente cimentado el concepto de que el pueblo mexicano vive en un mundo de carencias, frustraciones y esperanza. La clase política vive en un mundo de zalemas, incienso, lambisconería, espinazo flexible, abundancia y en muchos casos, desperdicio de los recursos.

La mayor parte de la ciudadanía sabe de los escandalosos salarios que reciben los políticos mexicanos y los exiguos sueldos que les son pagados a los trabajadores. Un diputado federal gana en números redondos 200 mil pesos mensuales, poco menos de 83 salarios mínimos; aparte de las canonjías y el fuero, que le permite hacer muchas cosas, incluso algunas ilegales, con la seguridad que no recibirá sanción alguna.

En esto de las percepciones y ganancias, es de imaginarse cuánto gana Enrique Reza Ochoa, presidente nacional del PRI, que es propietario de cincuenta taxis en Nuevo León, aparte del sueldazo de presidente del partido tricolor. Según el INEGI, la generalidad de los trabajadores mexicanos están bien pagados si perciben l0 mil pesos, unos cuatro salarios mínimos. Alguien que gana 200 mil pesos mensuales vive en un mundo diferente que aquellos que ganan apenas un promedio de 10 mil pesos. Los senadores y altos funcionarios ganan más dinero todavía; como si trabajaran.

En consecuencia, la clase política vive en un mundo diferente al de los proletarios. Esa es una de las razones de la diferente manera de entender el mundo. Para los políticos la abundancia y más. Para los precaristas la escasez y el ser menesterosos es la vida cotidiana.

Con el paso del tiempo, los políticos se insensibilizan, les importa un comino el sufrimiento del pueblo y dejan de fijarse si las medidas que toman en el ejercicio de la autoridad son nocivas a las mayorías. Ponen como principal objetivo de su existencia el enriquecerse a cualquier costo. No debe olvidarse que un adalid de la política mexicana dejó como divisa:”un político pobre es un pobre político”. Ahí está contenida la filosofía, la razón de ser y las convicciones de la política. Y los políticos mexicanos la siguen al pie de la letra.

Fue el presidente Miguel Alemán, a quien apodaban Alí Babá y sus colaboradores eran llamados “los cuarenta ladrones” quienes comenzaron a conocer el miedo al pueblo mexicano; y creó la Dirección Federal de Seguridad y los Guardias Presidenciales para su protección y la de los suyos.

De ahí que los políticos de cierto fuste, vivan rodeados de cuicos, de guardaespaldas, de guaruras, de “jefes de ayudantes”, viajen en auto blindado y tengan que depender de mercenarios para su protección. Peña Nieto viaja rodeado de soldados del Estado Mayor Presidencial, del Cuerpo de Guardias Presidenciales, de aparatos de inteligencia, aparte de las policías federales de diversos tipos, granaderos y demás parafernalia disque guerrera.

Casi se ha llegado a lo pronosticado por el general español Don Juan Prim, conde de Reus, quien cuando vio que llegaban los soldados franceses a corregir a los mexicanos y ponerles un emperador exclamó: “solo serán dueños del terreno que pisen”.

Los integrantes de la alta política mexicana llegarán a ser tan odiados por la pobretada que solo podrán vivir rodeados de guardianes y solo serán dueños del terreno que pisen.

No hay comentarios

Tu opinión cuenta!