Ciudad de México.- Al país le cuesta, al menos 100 mil millones de dólares al año la corrupción; que ya forma parte de nuestro -hay que reconocerlo- sistema político, económico y social, de su engranaje de desarrollo, lo que complica y dificulta que no se realice un combate formal, frontal y responsable; reflexionó Emilio Salazar Farías.

El diputado federal por el estado de Chiapas, argumentó que de acuerdo a publicaciones de especialistas sobre el tema, aseguran que el fenómeno de la corrupción inhibe el desarrollo económico de un país, debilita el estado de derecho, genera una pérdida de confianza de los ciudadanos hacia las instituciones del gobierno y afecta el bienestar de la población.

Con el fin de hacer frente a este problema, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó desde el año 2003 la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, de la que México es partícipe y cuyo objetivo fue promover la adopción de medidas para prevenir y combatir de forma eficaz y eficiente la corrupción a nivel nacional e internacional, así como promover la integridad, la obligación de rendir cuentas y la debida gestión de los recursos públicos, a propósito del Día Internacional Contra la Corrupción que se celebra este 9 de diciembre; explicó el presidente de la Comisión de Desarrollo Municipal en la LXIII Legislatura.

Y de acuerdo a datos otorgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a corrupción se ubicó como el segundo problema que más preocupó a la población en México durante el año pasado, en donde 9 de cada 10 personas de 18 años y más consideró que la corrupción se observa de manera frecuente en las policías y los partidos políticos. El 12.6% de las personas que realizaron un trámite, pago o solicitud de servicio ante algún servidor público, fueron víctimas de al menos un acto de corrupción en en el mismo periodo, agregó el legislador Salazar.

Dijo que las experiencias de corrupción por cada víctima aumentaron de 2013 a 2015, al pasar de 2.0 a 2.4 eventos en promedio en el año. Dos de cada 10 hombres que tuvieron contacto con algún servidor público experimentaron alguna situación de corrupción en el mismo año, mientras que en las mujeres la razón fue de 1 de cada 10. Se registraron las mayores experiencias de corrupción en el contacto con autoridades de seguridad pública, el ministerio público, en los juzgados o para tramitar la apertura de una empresa.

Desafortunadamente abundó el secretario de la Comisión de vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, el 93.3% de las víctimas de corrupción no denunció el hecho; de éstas, una tercera parte no lo hizo por considerarlo ineficaz o por creer que no se le daría seguimiento adecuado a la denuncia; y de 2013 a 2015, en la población de 18 años y más de las entidades de Chiapas (mi estado), Querétaro y San Luis Potosí aumentó la percepción de existencia de corrupción en el desempeño de los servidores públicos, mientras que en Puebla se observó la mayor disminución en la percepción del mismo problema en el último año de estudio.

Finalmente, Salazar Farías, manifestó que todos, absolutamente todos debemos dejar de ser parte de la corrupción, con uno que rompa la regla seguramente será un buen comienzo de un largo camino que ya se ha iniciado, hagamos y formemos a mexicanos decentes, honrados, trabajadores desde la casa, seguramente tendrán un mejor país del que le podamos dejar, concluyó.

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